La enfermedad afecta a muchos niños, por desgracia, por lo que salir de vacaciones, para los más pequeños, es muy difícil y no es fácil de manejar para los padres, además de ser molesto para nuestros pequeños. La enfermedad puede ocurrir tanto en viajes cortos como largos, con una mayor incidencia en el último caso.

La enfermedad puede manifestarse de varias maneras: los niños más pequeños pueden echarse a llorar sin motivo aparente. Debemos de darnos cuenta cuando están realmente muy mal, se quejan de náuseas, vómitos y, a veces, incluso dolores de cabeza.

Si los caprichos y fatiga debido al hecho de que tienen que sentarse en el mismo lugar durante mucho tiempo se supera con juegos, canciones e intentar dormirlos. Se puede resolver de otras maneras: se puede utilizar, por ejemplo, las pulseras, que son capaces de inhibir la sensación de náuseas y vómitos, pero también la técnica de distracción con juegos u otras actividades como ya hemos dicho antes.

Nunca vayas si los niños no han comido, mejor darles alimentos sólidos: llevar en el coche alimentos secos para picar, evitando al mismo tiempo amamantarlos o dar leche antes de la salida del mismo viaje, así como otros líquidos deben ser evitados. Un poco de agua a temperatura ambiente, es bueno cada cierto tiempo durante el viaje.

Fotografía de hogarutil

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS
Share.

About Author

Leave A Reply