La conjuntivitis y la tos son dos quejas generalizadas. No son sólo las infecciones bacterianas, a veces por el sudor, estar expuestos a corrientes de aire o los cambios bruscos de temperatura en los que los ojos empiezan a ponerse rojos y lagrimosos además de la garganta o los bronquios irritados. ¿El resultado? Incluso los niños más pequeños tienen que lidiar con una mala tos y conjuntivitis desagradable.

¿Cómo se toma el cuidado de estos problemas? Es obvio que hay dos enfermedades que pueden ocurrir juntas, pero deben ser tratadas por separado. Para la conjuntivitis se debe comprobar primero si es viral, bacteriana o alérgica. Sobre la base de esta distinción, hay diferentes terapias: podría ser necesario una gota ocular o un antibiótico. Lavar los ojos del niño y asegurarse de que no se toca con las manos.

La tos, sin embargo, puede ser un síntoma de una enfermedad infecciosa de las vías respiratorias (bronquitis aguda para influir en, o en el peor de los casos, neumonía) o un fenómeno alérgico (asma). Incluso en este caso, la cura de los síntomas depende de la naturaleza de la enfermedad. De todos modos debemos de beber muy poco (especialmente líquidos calientes) y administrar un sedante y un producto más fino, si está seco. De lejos, el mejor y menos invasivo es un aerosol.

Fotografía de institutobiosalud.blogspot.com

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